domingo, 18 de marzo de 2012

Adiós a Chiquitica, inolvidable santiaguera

3 ¡TOME LA PALABRA!

por Arsenio Alemán Agusti

El pasado mes de diciembre 2011 falleció Lucrecia Barrios, conocida también como “Chiquitica”, quien vivió durante los últimos 60 años en la calle 6 entre 3 y 5, en nuestro Santiago.

Maestra normalista, comenzó a ejercer muy temprano como maestra rural, y posteriormente en la escuela pública. De fe católica, apostólica y romana, se vinculó durante los últimos años de su vida a la congregación de nuestra Iglesia Parroquial Mayor.

Fue una persona respetuosa, de buenos sentimientos, amante de sus padres, trabajadora incansable por la educación de nuestros muchachos. Amiga fiel, mujer intachable.

1936: El concurso "Drake", organizado por el Teatro Minerva para promover la película "Drake of England", sobre la vida del temido pirata inglés, entre los jóvenes estudiantes de nuestra ciudad. 
Fue también una buena estudiante: cuando hablamos en nuestro sitio sobre el concurso “Drake”, recordemos que fue ella la que ganó aquel fabuloso certamen organizado por el Club Atlético, y tuvimos el privilegio de que ella nos permitiera digitalizar, para la posteridad, el pase (más abajo) que le autorizaba a acceder gratis al cine Minerva por haber obtenido el primer premio en el concurso, que se celebró a fines de los años 30, y que ella celosamente guardaba. También cuando publicamos las acuarelas de Adela César, nos arrojó luz, para poder conocer el fatal desenlace de esa maestra y artista santiaguera.

No me encontraba en Cuba cuando el deceso y desdichada- mente hace solo unos días alcancé a conocer la lamentable noticia. La pongo en tu conocimiento y porqué no, para que también se divulgue a través de nuestro sitio. Estoy seguro que muchos santiagueros que conocieron a Lucrecia podrán expresar opiniones y anécdotas sobre ella en nuestro blog, para de alguna manera perpetuar su memoria.

Un nuevo ángel

1 ¡TOME LA PALABRA!

por Leonardo Gravier | Coral Gables, Florida

Encima del dolor que me había producido el fallecimiento de mi primo Alberto Cortada y Romero (el Nene), con quien me crié casi como hermano, recibo la noticia del fallecimiento, en diciembre del pasado año, de Lucrecia Barrios.

Gracias a la gentileza de Arsenio Alemán, quien me facilitó su dirección, pude escribirle una carta a Lucrecia el 12 de enero de 2008. No sé si habrá llegado a sus manos o si estaba en condiciones físicas y mentales de responderme. No recibí respuesta a mi carta.

Los seres humanos tienen tres estados: la vida, la muerte y el estado de coma o vegetativo. Pero los cubanos tienen un cuarto estado: la ausencia. Pero la ausencia a la que me refiero no es la institución de Derecho Civil o la canción de Jaime Prats (ausencia quiere decir olvido…). Nuestra ausencia es la del que se va de Cuba; en ésta, los que se quedan casi nunca vuelven a saber de él, los que se van casi nunca vuelven a saber de los que dejaron. Así nos pasa con muchos seres queridos. Por una razón o por otra, desaparece el flujo de la comunicación.

Lucrecia Barrios estuvo muy presente en mi niñez. Había sido la alumna predilecta de mi madre y ella le había correspondido con todo el cariño que sólo una hija puede prodigar. Lucrecia era un ángel y le sobraban atributos para ser considerada como tal. Sus familiares estaban ligados a nosotros. El Procurador Barrios era el amigo de mi padre que usaba en la procura con sus clientes. El hermano de Lucrecia era el amigo de todos, trabajador muy serio y gran cantante. Lucrecia fue también mi maestra, y junto a Leonides Cremata y a Isabel Bancells, una de mis profesoras inolvidables.

El aula de la profesora Rina Cortada de Gravier (centro, segunda fila) en 1936, con el mismo grupo de estudiantes que participó en el concurso Drake; Lucrecia Barros, ganadora del concurso, es la última niña de la segunda fila. (Fotografía de Lucrecia Barrios) 


Antes que yo comenzara en la escuela, siendo aún un niño majadero, me tranquilizaba con sus cuentos y otros relatos que incitaban mi curiosidad. Mas como persona brillante y lectora asidua y culta, sus cuentos eran sacados directamente de la mitología griega: Teseo, el Vellocino de oro, Dédalo y el laberinto, etc. ¡Qué dulce era! ¡Cuánto la quise!

Lucrecia se graduó con honores de la Escuela Normal para Maestros y fue mi maestra de tercer grado en la Academia Gacio, era muy religiosa y magnífica educadora.

¡Dios la acoja en su seno!

domingo, 11 de marzo de 2012

Nota de duelo: Dr. Alberto (Nene) Cortada Romero (1938-2012)

5 ¡TOME LA PALABRA!

Con triste pesar informamos a todos los integrantes de nuestra comunidad del fallecimiento en la ciudad de Miami, Florida, el pasado jueves 8 de marzo, 2012, del Dr. Alberto Cortada Romero (Nene Cortada), querido miembro de dos muy antiguas y apreciadas familias de nuestra localidad.

Nene, benjamín de los hermanos Cortada (Raúl, Ibán y el Nene), muchos los recordarán como miembros de aquella generación de jóvenes que a mediados del siglo pasado fueron activos participantes de muchas de las actividades sociales y deportivas de la inolvidable institución santiaguera Club Atlético Santiago (1932-1961), donde cultivaron el afecto de muchos amigos.

Al Dr. Alberto Cortada Romero (Nene Cortada), médico veterinario, le sobreviven su viuda la Sra. Tania Cortada e hijos así como los hijos de su primer matrimonio con la Sra. Mechi Nieto, los jóvenes Ilsa y Albertico Cortada Nieto; sus hermanos Raúl e Iban Cortada Romero, numerosos sobrinos, y también entre otros sus primos-hermanos Leonardo Gravier Cortada y Carlos Valiente Romero, ambos miembros del Equipo Editorial de Santiago de las Vegas en Línea.

El velorio de Nene Cortada será este lunes 12 de marzo, 2012, de 7 p.m. a 12.00 a.m., en la Funeraria Memorial Plan de Kendall, 7355 S.W. 117 Ave., Miami, Florida 33183. Su sepelio se llevará a efectos a las 11.00 a.m. del siguiente día, martes 13 de marzo, 2012, en el cementerio Dade South Memorial Park, 14200 S.W. 117 Ave., Miami, Florida 33186.

Descanse en paz el estimado santiaguero Dr. Alberto Cortada Romero (Nene Cortada), así como al mismo tiempo reciban todos sus familiares y amigos nuestro más sentido pésame.

La redacción

martes, 6 de marzo de 2012

80° aniversario de la Asociación Cultural Más Luz de Santiago de las Vegas

1 ¡TOME LA PALABRA!

Un 6 de marzo como hoy hace exactamente 80 años se fundó en Santiago de las Vegas una de sus más importantes instituciones culturales de todos los tiempos: la Asociación Cultural Más Luz, objeto de una breve y amena historia que hoy nos hace llegar en conmemoración de tan augusta fecha nuestro estimado amigo Arsenio Alemán Agusti.


Para ampliar la imagen al máximo, pulse en el primer ícono a la derecha de la "S." en la barra gris arriba. Para guardar su propio ejemplar en su computadora, pulse en el tercero.

Si desea profundizar, le sugerimos además leer el interesante artículo de Carlos Valiente Romero publicado en este sitio el año pasado en conmemoración del 79° aniversario de la Biblioteca Más Luz. Si tuvo usted la suerte de conocer esta institución en su época de oro, le invitamos a que comparta sus recuerdos para enriquecer de su propio puño la historia colectiva que entre todos estamos escribiendo para nosotros, y para la posteridad.

viernes, 2 de marzo de 2012

Dolor de las piedras

2 ¡TOME LA PALABRA!

¿Recuerda usted las piedras de Santiago de las Vegas?

Puede parecer una pregunta tonta – ¿quién se acordaría de piedras, y para qué? – pero para el alma sensible del poeta, que palpa la realidad con sentidos otros que los comunes, hasta una humilde piedra puede convertirse en objeto de belleza y añoranza. Si no nos cree, le invitamos a que lea este evocador poema de uno de los más notables bardos de nuestro Santiago:

Dolor de las piedras
(Esperanzas de un abuelo)

por Gabriel Gravier Delgado

No se me olvida ni una,
de mi pueblo, las piedras;
de cada una guardo
la luz de su leyenda.

En las piedras del pueblo
el pasado se orea
y los hechos refulgen
como claras estrellas.

La del “horcón de Honorio”
¿quién no se acuerda de ella?
Allí “Pepe Rosendo”
amarraba su yegua,
mientras en la otra esquina,
la de José Maresma,
amarraba la suya
aquel Antonio Estrella

que en la guerra de agosto
llevaba la bandera
y triunfador entraba
como si la pelea
hubiera sido triunfo,
cuando derrota era.

Las de “El Volcán” “Llovizna”
Y “El figurín”, canteras
de mis recuerdos dulces
y no eran más que piedras.

Al recorrer las calles
silentes de mi aldea,
en cada esquina brota
la imagen de las piedras,
límites de mi infancia
que ilimita y platea
el recuerdo adorable
de lo feliz que era.

Cuando vuelva a mi pueblo,
en una piedra de esas,
nos sentaremos juntos
a contarte consejas.

Prueba contundente que a veces las piedras son más que piedras. ¿Volveremos a verlas de la misma manera?